Japón: tatuar cejas sin licencia médica es delito

Una técnica que devuelve la ilusión del pelo a personas con alopecia quedó en la mira de las autoridades sanitarias.

Durante meses, Koki Hatanaka no quiso salir de su casa. Tenía 20 y pico cuando una alopecia repentina lo dejó pelado de golpe y lo hundió en una profunda depresión, según relató este joven japonés de 28 años.

Hoy su cabeza parece lucir un corte al ras. No es pelo: son miles de puntitos de pigmento insertados uno por uno en el cuero cabelludo. “Sin esto, nunca habría tenido el valor de hablar con desconocidos”, confiesa Hatanaka.

La técnica se llama micropigmentación capilar. En buena parte del mundo se la considera un procedimiento cosmético más, como el famoso “maquillaje permanente”. En Japón, en cambio, se convirtió en un dolor de cabeza legal.

Para el Ministerio de Salud japonés, estas prácticas pertenecen al terreno de la medicina. Por eso multiplicó las advertencias, y hasta las amenazas de acciones penales, contra quienes las realizan sin licencia sanitaria.

El argumento oficial gira alrededor de las agujas. Su uso puede “causar daños físicos si el procedimiento se realiza sin la formación médica adecuada”, sostuvo un funcionario de esa cartera que no fue identificado.

Las sanciones no son un chiste. Según el especialista japonés en derecho sanitario Akihiro Saotome, pueden llegar incluso al arresto.

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