La decisión llegó 40 días después de la catástrofe que dejó al menos 1455 muertos.
El Gobierno de Nepal decidió suspender los operativos generales de búsqueda de las 5285 personas que permanecen desaparecidas después de las devastadoras inundaciones del 26 de agosto. La medida, anunciada 40 días después de la tragedia, provocó indignación entre familiares que todavía esperan encontrar a sus seres queridos.
La catástrofe dejó al menos 1455 muertos y miles de viviendas destruidas. Las crecidas repentinas, que comenzaron cerca de la frontera con el Tíbet, arrasaron localidades enteras, destruyeron caminos y puentes y dejaron comunidades aisladas.
Ahora, las autoridades sostienen que es necesario concentrar los recursos en la reconstrucción de las zonas afectadas. Sin embargo, para miles de familias, la decisión significa enfrentar una posibilidad que todavía se resisten a aceptar: que sus familiares no regresen.
En rigor, el jefe del Centro Nacional de Operaciones de Emergencia, Phanindra Paudel, explicó que el país inició una nueva etapa después de más de un mes de tareas de rescate.
“Estamos pasando de la fase de búsqueda y rescate a la de búsqueda y rehabilitación”, señaló en declaraciones a Reuters.