En la zona afectada cayeron 144 milímetros de lluvia. Los incendios forestales del verano agravaron las inundaciones.
Un violento aluvión arrastró autos, colectivos y escombros por las calles de Santiago de Chile, después de varios días de lluvias intensas en la precordillera. El fenómeno golpeó especialmente a la comuna de Las Condes, donde cayeron 144 milímetros de agua.
La combinación de suelos saturados, conductos de desagüe obstruidos y la pérdida de vegetación por incendios forestales provocó una correntada de barro que desbordó la Quebrada Honda y avanzó sobre las zonas urbanas.
La fuerza del agua sorprendió a los vecinos, destruyó locales comerciales, inundó establecimientos públicos y arrastró vehículos que circulaban por las principales avenidas. En uno de los episodios más impactantes, los pasajeros de un colectivo tuvieron que subirse al techo para escapar del barro.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, declaró a Las Condes como zona de catástrofe, mientras los equipos de emergencia comenzaron a retirar los sedimentos acumulados y despejar los sistemas de drenaje.