Esta reflexión surge a partir del trágico hecho ocurrido en Santa Fe, donde un adolescente le quitó la vida a uno de sus compañeros. Es fundamental que no dejemos que esta tragedia se disuelva en la simple crónica policial, sino que nos impulse a un cambio profundo.
Sobre este tema que conmovió al país, Contraportada dialogó en exclusiva con la psicopedagoga Ivanna Mariel Olivero (MP 12-5064), quien explicó la importancia de las formas de comunicación entre adultos y adolescentes: «Ellos se expresan a través de redes, símbolos y lenguajes propios; entenderlos es el primer paso para acercarnos a su realidad».
La profesional detalló que uno de los actos de prevención principales es la creación de espacios donde los jóvenes puedan expresar sus inquietudes. «Desde las escuelas hasta los hogares, necesitamos ofrecer espacios de escucha activa donde cada voz sea validada y cada emoción tenga cabida», señaló.
«Es necesario gestionar entornos donde la escucha sea un puente real. Talleres, grupos de diálogo y espacios de expresión permiten que las emociones no se acumulen, sino que se canalicen de manera constructiva», subrayó Olivero.
En otro tramo de la entrevista, manifestó que la educación y contención de los jóvenes no es tarea de un solo adulto: «Docentes, psicólogos, familias y otros profesionales debemos trabajar en red, compartiendo observaciones y estrategias para sostener a cada joven en su singularidad».
Finalmente, destacó que el bienestar del adulto es clave en este proceso. «Aquellos patrones no resueltos o heridas no sanadas se transmiten a los jóvenes. Por eso, es indispensable que, al acompañar, trabajemos también en nuestra propia sanación, rompiendo así los ciclos de dolor. No olvidemos que la noticia no debe ser solo un titular; debe motivarnos a cambiar y a construir un futuro más atento», concluyó.