La cita es el 29 de abril, en el marco de la presentación del informe de gestión, el primero desde que asumió como jefe de Gabinete.
El jefe de Gabinete Manuel Adorni se verá cara a cara con los 257 diputados y deberá responder más de 4800 preguntas. La cita es el 29 de abril, en el marco de la presentación del informe de gestión, la primera desde que reemplazó a Guillermo Francos y el presidente Javier Milei se haría presente. El funcionario, que se encuentra en el ojo de la tormenta por los vuelos en jet privado y la aparición de propiedades sin declarar, será arrinconado por la oposición que ya lo denunció penalmente, presentó un pedido de informes, impulsa su interpelación para que rinda cuentas en el Congreso y no descarta avanzar con una moción de censura para removerlo de su cargo.
“No llega al 29 de abril”, es el comentario –casi generalizado– que se escucha en los pasillos de la Cámara de Diputados, cuando se les consulta a los legisladores de la oposición por sus expectativas por el 29 de abril. Ese día, se supone, el funcionario debe defender –tal cual lo establece la Constitución– la gestión del gobierno de Javier Milei.
Pero, es un hecho, la oposición se las ingeniará para arrinconar al funcionario con los escándalos que se fueron desatando, uno tras otros, luego de que el 8 de marzo Radio Jai publicara una foto que reveló que la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, se había subido al avión presidencial. Horas después, se conoció que el ministro coordinador había viajado junto con su familia en un jet privado. El video que capturó el momento de los Adorni subiendo al avión destapó que el amigo del libertario, Marcelo Grandio, tenía contratos con la TV Pública. Y habría sido quien pagó los pasajes.
Luego, Marcela Pagano, diputada que supo integrar las filas de LLA, hizo público que el jefe de Gabinete tenía una casa sin declarar en un country de Exaltación de la Cruz. Después el propio funcionario confirmó que vivía en una propiedad –también sin declarar– en el barrio porteño de Caballito que, de yapa, habría sido adquirida por los Adorni gracias al préstamo de dos jubiladas, dueñas de ese mismo departamento que, para colmo, tal cual dio a conocer La Nación, dicen no conocer al ministro coordinador.
Todas estas aristas del Adorni-Gate serán las que la oposición pondrá sobre la mesa en la sesión del 29, más allá de las 4800 preguntas que le hicieron llegar esta semana a Jefatura de Gabinete. “Yo hice 80 preguntas, pero ninguna sobre los escándalos. Eso se lo pregunto en el recinto”, dijo una de las diputadas de la oposición, en diálogo con este medio.
En otras palabras, más allá de las consultas que Casa Rosada pudo haber recibido en torno a la gestión libertaria que, se supone, es el objetivo de la instancia establecida por la Constitución, el foco, en el recinto, estará puesto en el escándalo que protagoniza Adorni. La gestión pasará a un segundo plano.
De todas maneras, son varios los legisladores que ven casi como una quimera que el ministro coordinador se exponga a lo que promete ser una carnicería. No solo por los rumores en torno a su supuesta salida. Sino que, en caso de ser respaldado por la Casa Rosada, como sucede hasta ahora, cuesta imaginar que se exponga cuando en las últimas horas suspendió la conferencia de prensa que tenía prevista en la Casa Rosada, para responder preguntas de los “apenas” periodistas.