En las últimas horas, la Vicepresidenta impulsó una recomposición salarial en la Cámara que conduce. Su par en Diputados, Martín Menem, no se plegó a la medida.
“La motosierra no se detiene. En la última reunión de Gabinete di la orden espesa de que la motosierra no para”, aseguró el presidente Javier Milei, a los gritos, en el discurso que pronunció en AmCham, horas después de que se conociera que la inflación volvía a acelerarse, por décimo mes consecutivo. La vicepresidenta Victoria Villarruel desoyó la orden del mandatario y, en las últimas horas, anunció un ajuste para los trabajadores del Senado. Su par en Diputados, Martín Menem, se despegó de la medida.
Los directores, directores generales y autoridades del Senado recibieron un mail en sus casillas de correo, firmado por Alejandra Figini, directora General de Recursos Humanos de la Cámara Alta. En él se anuncia que “en el marco de las políticas de ordenamiento y recomposición de la estructura salarial, se ha dispuesto la creación de un adicional por módulos aplicable a las categorías 7 a 1 del escalafón”.
En concreto, la titular del Senado busca “corregir el proceso de aplanamiento de la escala salarial que se ha verificado en los últimos años, como consecuencia de la incidencia de adicionales fijos y variables que han impactado proporcionalmente en mayor medida sobre las categorías inferiores”.
La medida alcanza a más de 2500 trabajadores de la Cámara alta que se tienen salarios que van desde $ 1.336.931 (categoría 7) a $ 2.698.531,35 (categoría 1), siempre en bruto. El incremento representa algo más de $ 923.000 para los trabajadores de la categoría más alta, mientras que apenas supera los $ 34.000 para los de la categoría 7.
Vale aclarar que esto no tiene ningún impacto en las dietas de los senadores.