En Finlandia se abrió la conversación de trabajar menos para vivir mejor.
La idea surgió a partir de propuestas de algunos líderes que plantearon reducir la jornada laboral o incluso avanzar hacia semanas más cortas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida.
Eso sí, por ahora no existe una implementación oficial de modelos como la semana de cuatro días o jornadas de seis horas, ni forman parte del plan actual del gobierno.
Más que una medida concreta, se trata de un debate que apunta a repensar el equilibrio entre trabajo, productividad y tiempo personal de cara al futuro.