Cuatro hombres, de entre 19 y 29 años, quedaron imputados por una seguidilla de robos cometidos con inhibidores de señal en distintos puntos del área metropolitana de Salta, con foco en San Lorenzo.
Según la investigación, formaban parte de una banda que utilizaba esta modalidad para abrir vehículos sin forzar cerraduras y llevarse pertenencias de valor.
Uno de los hechos ocurrió el 17 de abril en la zona de San Lorenzo Chico. Allí, los delincuentes habrían bloqueado el cierre de una camioneta y sustraído un morral con documentación, tarjetas y una importante suma de dinero: más de dos millones de pesos y 800 dólares.
La pesquisa, encabezada por la Unidad contra Robos y Hurtos, permitió reconstruir los movimientos del grupo a partir de cámaras de seguridad y tareas de seguimiento. Los sospechosos se trasladaban en un auto y una motocicleta, y se alojaban en un hotel céntrico desde donde, presuntamente, organizaban los golpes.
Durante la madrugada del día siguiente, uno de ellos fue sorprendido cuando intentaba abrir otra camioneta estacionada en la vía pública. La rápida intervención policial evitó el robo y derivó en su detención. Poco después, el resto de los implicados fue capturado.
En los allanamientos se secuestraron importantes sumas de dinero, tarjetas de las víctimas, herramientas y celulares que ahora son clave para la investigación. A partir de estos elementos, los investigadores detectaron más casos similares que no habían sido denunciados.
Los episodios se registraron principalmente en zonas comerciales y playas de estacionamiento, donde las víctimas dejaban sus vehículos. El patrón se repetía: uso de inhibidores para impedir el cierre y robo de dinero, dispositivos electrónicos y objetos personales.
La Fiscalía solicitó que los cuatro permanezcan detenidos mientras avanza la causa.