El gobernador afirmó que quienes provoquen siniestros bajo los efectos del alcohol deberán asumir los costos en el sistema de salud pública.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, defendió la aplicación de la Ley 8.477 y aseguró que los conductores que manejen bajo los efectos del alcohol y provoquen siniestros deberán hacerse cargo de los gastos médicos.
“En Salta las reglas son claras: el que maneja alcoholizado y provoca un siniestro, paga”, sostuvo el mandatario en un mensaje difundido en redes sociales.
El pronunciamiento se dio tras dos siniestros ocurridos en los últimos días: un vuelco en la circunvalación y la caída de un vehículo en el acceso a la ciudad.
Según señaló Sáenz, ambos casos tendrían en común la conducción bajo los efectos del alcohol, lo que implicó riesgos para terceros y elevados costos en el sistema de salud pública.