Una concejal salió a defender el casamiento en la reserva y crece la polémica por la boda realizada en la Quebrada de las Conchas.
El escándalo por el casamiento realizado en plena Quebrada de las Conchas sumó un nuevo capítulo político en Cafayate. En las últimas horas, la concejal cafayateña Romina Mamani, integrante del Concejo Deliberante local, salió a defender el evento y aseguró que contaba con todos los permisos necesarios, lo que generó aún más controversia.
A través de sus redes sociales, la concejal local difundió un descargo en el que afirmó haber realizado averiguaciones y sostuvo que la boda cumplía con los requisitos legales. Según detalló, existían estudios de impacto ambiental previos, permisos aprobados y un seguro contratado ante cualquier eventualidad.
Además, la edil remarcó que el lugar donde se llevó a cabo el evento pertenece a la familia Soriano desde hace más de 60 años, lo que —según su versión— habilitaría la realización de actividades privadas. También aseguró que los guardaparques tenían conocimiento de la celebración y que se tomaron medidas de protección ambiental.
Sin embargo, estas declaraciones entran en fuerte contradicción con la postura oficial del Gobierno de Salta. Desde la Secretaría de Ambiente denunciaron que el permiso presentado para el casamiento sería falso y que incluso se habría adulterado la firma del titular del área, Alejandro Aldazábal.
La denuncia ya fue presentada ante la Justicia y se investigan posibles delitos como falsificación de instrumento público y daño ambiental, en un caso que sigue escalando tanto en lo judicial como en lo político.