Más allá de los cronómetros, la competencia en Salta fue un escenario de superación personal. El emotivo cruce de meta de un abuelo y su nieto que resume el espíritu de la jornada.
La ciudad de Salta se vistió de running este domingo. La Media Maratón New Balance no fue solo una cifra de inscriptos o un podio de ganadores; fue, sobre todo, una suma de metas personales. Entre el sudor y el asfalto, cada corredor arrastraba una historia propia: la de ganarle al reloj, la de vencer al cansancio o la de honrar un vínculo.
Mientras algunos buscaban pulverizar sus marcas personales, otros corrieron para demostrar que el paso del tiempo no es un obstáculo. El objetivo final, sin importar el ritmo, era el mismo para todos: la gloria de cruzar el arco.
Uno de los momentos más simbólicos de la jornada lo protagonizó Alberto Latnik. A sus 64 años, completó los 10K con la vitalidad de quien recién empieza. «Toda mi vida amé correr, pero hoy mi motor es otro: mi nieto. Él tiene 15 años y es un capo», confesó Alberto a Contraportada, con la respiración agitada pero el orgullo intacto.
A su lado, Benjamín Vargas Latnik devolvió el elogio con la complicidad de quien comparte un legado: «Es hermoso correr con mi abuelo; él me enseñó todo lo que sé». En ese abrazo, se resumió el verdadero éxito de la carrera: la pasión que salta de generación en generación.
Que hermosa nota!. Genia Guada Montero!
Muchas gracias , por esta entrevista , para nosotros es muy importante correr juntos .
Un orgullo total, y una emocion inexplicable. Para toda la familia, gran ejemplo, y gran historia que se podrá contar de generación en generación.
Gracias Guada Montero!! Siempre tan sensible, sin dejar de ser profesional!