La obra avanza y estaría lista en noviembre, pero en el medio se rajó la estructura por el montaje de las nuevas vigas.
La reparación de la pileta de natación de Gimnasia y Tiro entra en su etapa final, aunque no sin contratiempos. Durante los trabajos se produjeron rajaduras en la estructura que, según confirmó el club, ya están siendo solucionadas.
En diálogo con la prensa, el dirigente Juan Pablo Parentis explicó que la obra no estaba prevista, pero se volvió inevitable tras el temporal de fines de enero. Un fuerte viento provocó el desplome de las bases y comprometió toda la estructura.“No estaba en los planes esta obra, pero hay que hacerlo”, señaló.
Frente a ese escenario, el albo decidió encarar una estructura completamente renovada, con vigas nuevas y de mayores dimensiones.
Fue justamente la incorporación de ese nuevo armazón lo que terminó generando las fisuras en la pileta.De todas formas, desde la institución llevaron tranquilidad.
Restaría aproximadamente un mes de trabajos: detalles de la estructura, pintura y el retiro de partes de la vieja cubierta que todavía permanecen en el lugar.Si los plazos se cumplen, Gimnasia y Tiro volverá a tener su pileta habilitada en noviembre.