Manuel Adorni, con los tapones de punta: “No voy a renunciar”

El jefe de Gabinete pasó sin sobresaltos por el Congreso y ahora el Gobierno espera retomar la conducción de la agenda política y dejar atrás los escándalos que lo tienen como protagonista.

Si bien Manuel Adorni tuvo que escuchar las acusaciones del kirchnerismo y se mostró cansado después de varias horas de debate, la jornada para el funcionario fue menos escandalosa de lo que podría haber sido. Más aún teniendo en cuenta el antecedente de la conferencia de prensa donde terminó rogándoles a los periodistas que pidieran disculpas.

«Funcionó la estrategia de inflar tanto la previa de la sesión —con los pochoclos, la presencia de Javier y Karina, todo el Gabinete— para después bajarle el tono a la discusión y manejarnos con calma», analizó una fuente de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados.

«No voy a renunciar», afirmó Adorni en una de sus respuestas al diputado Pablo Juliano (Buenos Aires), quien terminó sus preguntas y se dirigió hasta el escritorio del jefe de Gabinete para acercarle un ejemplar de la Constitución Nacional. Durante las preguntas de Juliano, el clima volvió a caldearse en el recinto. El diputado de extracción radical eligió tutear al jefe de Gabinete. Menem lo interrumpió varias veces y le pidió que lo tratara de «usted», pero el diputado no le prestó atención.

Se trata de un pedido algo particular del presidente de la Cámara a un diputado nacional, más aún si se recuerda que poco antes, en ese mismo recinto, el propio presidente de la Nación trató de «corruptos» y «asesinos» a periodistas y diputados. «Cuando uno no puede explicar lo obvio, lo fácil —por ejemplo, de qué y cómo vivimos—, no podés terminar con la casta. Usted no puede terminar con aquello que les prometió a los argentinos: dar vuelta la página», le dijo Juliano desde su banca.

A Adorni también le señalaron el desfinanciamiento de las universidades. «La pregunta que quiero hacer es cuándo se van a dignar a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario. Hoy las universidades están sufriendo un recorte histórico en su presupuesto, un 30% de ajuste como nunca se vio en la historia de nuestro país», planteó la camporista Lucía Cámpora.

Ante esto, Adorni detalló que «la medida cautelar —que ordena el cumplimiento efectivo y obligatorio de la ley— no se encuentra firme y su ejecución ha sido suspendida en primera instancia». Además, remarcó que «la educación en la Argentina se organiza bajo un esquema federal, donde las provincias tienen la potestad primaria para el financiamiento».

Blanca Osuna le preguntó qué ocurriría con el Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid). El funcionario sostuvo que fue un plan «temporario y su vigencia finalizó». «No era una compensación del salario docente, sino un incentivo universal», afirmó.

El cierre por el oficialismo estuvo a cargo del jefe de bloque de La Libertad Avanza, quien dejó en evidencia, una vez más, su dificultad con la lengua castellana. «A los argentinos les están poniendo palos en las ruedas», dijo. Sobre el final, Adorni dejó una puerta abierta y anunció que estará presente ante una eventual interpelación, en el marco del artículo 71 de la Constitución Nacional.

La jornada terminó con un cántico en favor de Adorni, propio de alguien que jamás pisó un estadio deportivo. Los 95 diputados del oficialismo posaron en el recinto para sacarse una foto grupal con el jefe de Gabinete. «El año pasado hubiera sido más fácil», destacó un oficialista, en referencia al abrupto crecimiento de bancas que tuvo La Libertad Avanza tras las elecciones de 2025.

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