A pocas semanas del inicio del Torneo Regional, el Club Gimnasia y Tiro enfrenta una de las crisis institucionales y deportivas más importantes de los últimos años.
La falta de una pileta habilitada provocó la renuncia de todo el plantel de natación, integrado por cerca de 60 deportistas que competían a nivel provincial, regional e internacional.
El conflicto se remonta al 23 de febrero, cuando un fuerte temporal provocó el derrumbe de la carpa que cubría el natatorio y dejó las piletas fuera de funcionamiento. Aunque en ese momento se anunció que el cierre sería transitorio, las obras prometidas nunca comenzaron y, con el paso de los meses, la actividad quedó completamente paralizada.
Sin un lugar donde entrenar, los nadadores debieron buscar otros clubes para continuar con sus carreras deportivas. La situación también generó un fuerte malestar entre las familias, que denunciaron públicamente el estado de abandono de las instalaciones y cuestionaron a la comisión directiva por la falta de respuestas.
En los últimos días, el conflicto volvió a escalar luego de que se conociera que la pileta auxiliar permanecerá cerrada los domingos, una decisión que despertó nuevas críticas entre los socios, quienes aseguran que ya no quieren promesas, sino soluciones concretas para recuperar un servicio que lleva meses sin funcionar.
Frente a este escenario, la Federación Salteña de Natación emitió un comunicado en el que autorizó a los atletas afectados a representar, de manera temporal y sin costo de pase, a otras instituciones afiliadas. Además, garantizó que podrán regresar a Gimnasia y Tiro una vez que las instalaciones vuelvan a estar en condiciones de ser utilizadas.