Una investigación con miles de escáneres cerebrales detectó que la organización de la materia blanca sigue cambiando de forma marcada mucho después de la mayoría de edad legal.
Durante años, la idea de que la adolescencia termina cerca de los 18 o 21 años funcionó casi como una regla cultural. Es la edad en la que se habilitan derechos, responsabilidades y decisiones propias de la adultez. Sin embargo, un nuevo estudio volvió a correr esa frontera, al menos desde el punto de vista del cerebro.
La investigación, liderada por científicos de la Universidad de Cambridge y publicada en Nature Communications, analizó más de 4.000 escáneres cerebrales de personas de entre el nacimiento y los 90 años.
A partir de ese trabajo, los autores detectaron que la conectividad estructural del cerebro no cambia de manera lineal, sino en grandes etapas, con puntos de giro alrededor de los 9, 32, 66 y 83 años.
Según esa lectura, la fase adolescente del cableado cerebral se extendería hasta bien entrada la tercera década de vida.
La autora principal, Alexa Mousley, neurocientífica británica de la Universidad de Cambridge, explicó en un comunicado: “La adolescencia es la única etapa en la que esta eficiencia aumenta”. Y agregó que esa mejora en la eficiencia neuronal se prolonga “hasta bien entrados los treinta”, algo que sorprendió incluso a los investigadores.