La ciencia revela las nuevas fronteras del placer en el hombre

El hallazgo también reaviva el debate sobre cuánto falta conocer de la salud sexual.

Durante años, la idea más instalada fue que la cabeza del pene concentraba la mayor sensibilidad. Sin embargo, una investigación reciente sumó evidencia para correr el foco hacia otra región mucho menos nombrada: el delta del frenillo, una zona ubicada en la cara inferior del pene, donde el cuerpo se une con el glande. Según los autores, allí se concentra una red nerviosa especialmente densa, asociada a la percepción del placer sexual.

El estudio fue publicado en la revista científica Andrology y analizó tejidos fetales y adultos para reconstruir cómo se organiza la inervación del pene humano. En total, los investigadores estudiaron 30 fetos de entre ocho y 24 semanas de gestación y 14 especímenes adultos donados a la ciencia.

A partir de cortes histológicos e inmunohistoquímicos, observaron que el delta del frenillo presentaba densidades neurales elevadas y características que lo convierten en un centro especializado de sensación sexual.

La novedad no queda solo en el terreno del placer. Los autores remarcaron que entender con precisión qué zonas son más sensibles también puede tener impacto en la práctica quirúrgic a, sobre todo en procedimientos como la circuncisión o intervenciones más invasivas sobre el pene.

En esa línea, el urólogo australiano Eric Chung, de la Universidad de Queensland, que no participó del estudio, sostuvo: “Es uno de los puntos más placenteros para la estimulación sexual masculina”.

También, el urólogo australiano Kesley Pedler, del Port Macquarie Base Hospital, advirtió sobre el desconocimiento histórico de esta área: “No se menciona en los libros de texto de anatomía quirúrgica urológica más prestigiosos. Ni siquiera en las ediciones más recientes”.

El propio trabajo señala que ciertas intervenciones podrían alterar esa sensibilidad si dañan la inervación del delta del frenillo. Por eso, sus autores plantean que este conocimiento debería ser tenido en cuenta al momento de evaluar cirugías o tratamientos sobre el prepucio y zonas vecinas.

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