La protesta de camioneros autoconvocados se profundizó en las últimas horas con nuevos cortes en rutas clave de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
El conflicto, que ya afecta la circulación hacia los principales puertos exportadores, podría escalar con piquetes en la autopista Buenos Aires–Rosario y accesos portuarios.
Esta situación genera una gran preocupación en la agroindustria de cara a la cosecha de granos. De hecho, empresarios del sector alertaron esta semana sobre la inquietud que le generaba esta situación.
En este marco, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) reclamó “una rápida solución a los conflictos generados por autoconvocados y entidades de transportistas en diferentes partes del país”
El CAA, que integra a varias entidades del campo, expresó su “preocupación ante el avance de autoconvocados y algunas entidades de transportistas que practican acciones extorsivas a la vera de las rutas y caminos para amedrentar a los transportistas que buscan cumplir su trabajo trasladando granos y otros productos a diferentes puntos del país, incluyendo fábricas, semillas, insumos acopios y puertos”.
A su vez, fuentes de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) indicaron que el conflicto se agravó y parece estar lejos de resolverse.
“Efectivamente, los conflictos se han esparcido en muchos puntos de la provincia de Buenos Aires y otros puntos del país. Los autoconvocados no dejan cargar en campo o acopio y eso impide que lleguen a puertos”, señalaron desde ambas entidades, que representan el 48% de las exportaciones argentinas.
En este contexto, según explicaron, los embarques que venían a la Argentina están siendo desviados a Brasil en varios casos.
“Es urgente que las cámaras de transporte cumplan el acuerdo que firmaron en la ciudad de La Plata en el marco de la mesa provincial de tarifas de referencia”, enfatizaron.
En ese sentido, por medio de un comunicado conjunto, también se expresaron las bolsas de cereales Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos, como así también lo hicieron las bolsas de comercio de Rosario y Santa Fe.
“Las Bolsas de Cereales y de Comercio abajo firmantes expresan su preocupación ante las dificultades y afectación en el transporte de cargas de granos. En los últimos días, se han registrado medidas de fuerza y manifestaciones en distintos puntos de las principales zonas productivas y accesos a puertos, generando demoras en la logística, interrupciones en el flujo de mercaderías y complicaciones en la operatoria comercial y de exportación”, manifestaron.
Esta situación, según explicaron, “impacta sobre el normal funcionamiento de los mercados y del comercio, en un importante momento del año para la actividad agroindustrial y para la economía en su conjunto”.
Desde la rotonda de las rutas 29 y 41 de la localidad bonaerense de General Belgrano, uno de los focos de la protesta, el camionero Mariano Gorosito describió con crudeza la situación.
“Tenemos una tarifa de enero abajo en un 10%, mientras el gasoil subió casi un 18%. Es una locura. No alcanza para solventar los gastos”, afirmó el transportista.
El reclamo central del sector apunta a una actualización urgente de la tarifa de referencia del transporte de granos.
Según los transportistas, debería incrementarse entre un 25% y un 30% para compensar el fuerte aumento del combustible, principal insumo de la actividad, que en las últimas semanas se encareció cerca de un 20%, impulsado por la tensión internacional en Medio Oriente.
Actualmente, el esquema de costos se volvió cada vez más asfixiante. Según explicó, un viaje desde General Belgrano hasta Rosario, puerto por donde sale cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales, ronda $1.600.000.
Sin embargo, solo en gasoil se consumen unos 350 litros entre ida y vuelta, lo que representa alrededor de $900.000 (el valor del insumo varía entre $2.200 a $2.400 por litro). A eso se suman peajes, seguros, mantenimiento y neumáticos, dejando márgenes cada vez más estrechos.