Gebel posterga su futuro político hasta después del Mundial

El empresario, influencer y pastor avanza con el armado de Consolidación Argentina para resolver si competirá por la presidencia después del Mundial 2026.

Dante Gebel mantiene en el país una frenética agenda de encuentros con gobernadores, hombres de negocios, dirigentes políticos y líderes religiosos para definir si será candidato presidencial en 2027 por Consolidación Argentina. El influencer, empresario y pastor líder de la River Church, con sede en California, fijó un dead-line para tomar una decisión: después del Mundial 2026.

Recostado sobre su mesa política, liderada por el peronista Juan Pablo Brey, titular del gremio de aeronavegantes, Gebel llegó ayer al país en el marco de una breve visita a la Argentina acompañado por Daniel Darling, CEO de la iglesia evangélica River Church. Hoy regresará a Estados Unidos pero durante su estadía estuvo reunido también con Eugenio Casielles, legislador porteño que abandonó La Libertad Avanza, y con otros desencantados de Javier Milei como el senador bonaerense Carlos Kikuchi.

Pero dentro de la abultada y estratégica agenda de Gebel aparecen también dueños de medios de comunicación, grandes empresarios, pymes, sindicalistas y jefes de gobierno. Mantuvo un discreto encuentro con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, quien apuesta a un armado electoral de centro y todavía no cuenta con un referente a nivel nacional para las presidenciales de 2027.

El mandatario cordobés ya había enviado como embajador a Mariano Almada, secretario de Relaciones Institucionales y Culto de su provincia, al acto de Consolidación Argentina en el microestadio de Lanús. Almada fue el encargado de regularizar la situación registral de cientos de iglesias evangélicas en su territorio. Es que la fe no solo mueve montañas sino también votos en un país con casi 7 millones de fieles de esa rama del cristianismo de acuerdo a una encuesta del Conicet.

Llaryora no es el único interesado en el fenómeno Gebel. Otros gobernadores, como el salteño Gustavo Sáenz, también pusieron a sus dirigentes en contacto con la mesa política del pastor y empresario que comienza a moverse cada vez más como candidato presidencial. «Primero es el equipo, el plan económico y el social. Cuando tenga un diagnóstico claro para saber si puedo hacer algo por el país, voy a tomar una definición», repite ante quienes lo frecuentaron en estos días.

No cuenta, sin embargo, con un referente en materia económica. «El plan económico lo estamos armando», le comunica a su círculo más cercano durante su visita al país. Si bien evita definir su pertenencia a algún partido o espacio político, les repite una anécdota de su madre cuando miraba en televisión las entrevistas de Bernardo Neustadt a Carlos Menem. «Los políticos no se dan cuenta y siempre hablan para otros políticos. No se comunican con la gente. Se la pasan hablando de macroeconomía, de déficit fiscal y no se entiende nada. Mi mamá repetía ‘yo a este le entiendo todo’ cuando veía las entrevistas de Bernardo con (Carlos) Menem diciendo ‘Los nenes no tienen para comer'».

Sin sesgo ideológico declarado de centro, de izquierda o de derecha, Gebel se reunió con especialistas y técnicos en política social y económica. No tiene opinión formada ni le interesa polemizar sobre la condena a Cristina Kirchner ni hace por ahora un balance de la gestión de Javier Milei a nivel nacional ni del gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, frente a su mesa política, donde también se sientan José Minaberrigaray, secretario gremial del Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (S.E.T.I.A) y Ariel Frías, asegura que «Argentina es un paciente con traumatismo de cráneo. Lo primero que hay que hacer es estabilizarlo».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *