Las prestatarias aseguran que los atrasos en los pagos ya generan problemas con proveedores, combustible y mantenimiento.
Las empresas prestatarias del transporte urbano de pasajeros volvieron a advertir por la situación financiera del sistema y aseguraron que los atrasos en los pagos de SAETA ya comenzaron a generar dificultades para sostener proveedores, combustible y mantenimiento de las unidades.
“El sistema de transporte ya está en las últimas. Esto urge”, advirtió Edgardo Garcia, referente del sector empresario al explicar el motivo de la solicitada difundida por las compañías. Según señaló, todavía no existe una definición oficial sobre eventuales recortes de horarios o frecuencias y cualquier modificación deberá ser comunicada por SAETA.
Sin embargo, aseguró que el deterioro financiero ya impacta sobre el funcionamiento cotidiano de las empresas.
“Lo que recibimos alcanza para combustible y algo de mantenimiento, pero si no tengo una unidad en buen estado, no puede salir al servicio”, explicó.
Reclaman previsibilidad
Las empresas sostienen que vienen planteando el problema desde hace meses en reuniones con representantes de SAETA y del Gobierno provincial.
El objetivo, señalaron, es establecer un esquema que permita darle previsibilidad al sistema y garantizar la continuidad de un servicio considerado esencial.
“Tenemos problemas financieros con los proveedores”, remarcaron.
Aseguraron además que las líneas de crédito disponibles para las compañías son cada vez más limitadas y que las demoras en los pagos generan “lagunas financieras” que dificultan desde la compra de gasoil hasta las tareas de mantenimiento.
“Solucionamos pequeños parches, pero si no le damos previsibilidad al sistema, afectamos a todo el sistema”, plantearon.
Sin reuniones y con deudas pendientes
Desde el sector empresario aseguraron que todavía no tuvieron una nueva reunión para avanzar en una solución.
Según indicaron, SAETA informó que realiza gestiones para regularizar la situación, aunque las empresas consideran que las demoras ya están profundizando el problema.
“Se adeuda mucha plata al sistema y es lo que afecta a los empresarios”, señalaron.
La comparación utilizada por el sector fue directa: “Esto es como una familia: si cobrás un sueldo de julio y en septiembre todavía no te pagaron, entrás en una situación financiera crítica”.
Las prestatarias sostienen que necesitan contar con fechas concretas para poder comprometer pagos con sus proveedores y mantener operativa la flota.
Un conflicto que viene desde mayo
El reclamo no comenzó ahora. Según explicó García, las dificultades se arrastran desde mayo y en junio ya se había firmado un convenio con el objetivo de encontrar una salida a la crisis.
En aquel momento, las empresas incluso habían advertido sobre la posibilidad de retirar servicios nocturnos si no aparecía una solución. “Imaginate cuánto tiempo llevamos”, planteó el representante empresario.
La solicitada difundida ahora vuelve a poner el conflicto sobre la mesa y pide la intervención del gobernador Gustavo Sáenz para destrabar la situación.
Por el momento, las empresas aseguran que no existe una fecha definida para aplicar nuevos recortes, pero advierten que la falta de previsibilidad económica ya condiciona su capacidad para mantener unidades, pagar proveedores y garantizar la prestación normal del transporte.