La demora en el envío de fondos nacionales volvió a poner bajo presión a los centros que atienden a personas con discapacidad en Salta.
La directora provincial de Discapacidad, Isabel Soria, aseguró que existen prestadores que llevan más de tres meses sin cobrar.
“Los centros que están categorizados están sobreviviendo”, describió la funcionaria al referirse a la situación vinculada con Incluir Salud.
Según explicó, el retraso obligó a algunas instituciones a recurrir al endeudamiento para mantener su funcionamiento y cumplir con sus trabajadores. “Hay organizaciones que ya han sacado créditos hasta de 50 millones para poder pagar a sus profesionales”, afirmó.
Soria sostuvo además que las demoras alcanzan prestaciones, medicamentos e insumos indispensables y señaló que, ante faltantes, la Provincia termina afrontando gastos que deberían contar con financiamiento nacional. Como ejemplo, mencionó la provisión de alimentación por sonda para niños que dependen completamente de la asistencia estatal.
La funcionaria reclamó una regularización de los fondos y advirtió que las demoras terminan impactando directamente tanto en las instituciones como en la continuidad de la atención de las personas con discapacidad.