¿El PRO y LLA juntos en 2027?

El Gobierno negocia con el PRO un acuerdo amplio para 2027 que incluye lugares en las listas, participación en eventuales gabinetes provinciales y porteños, entendimientos territoriales y apoyo a las principales reformas en el Congreso.

La Casa Rosada busca además que Mauricio Macri respalde la reelección de Javier Milei y que el entendimiento se replique en los distritos donde el PRO conserva poder.

La discusión tiene como principales escenarios la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, pero en Balcarce 50 reconocen que pretenden extender el mismo esquema a otros distritos donde el macrismo mantiene peso político. Entre los casos que aparecen en las conversaciones figuran Entre Ríos, Chubut y Santa Fe, como lugar de territorialidad.

En la Ciudad, una de las alternativas que analiza el oficialismo es respetar la continuidad de Jorge Macri y negociar a cambio espacios relevantes para La Libertad Avanza. La discusión no se limita a las candidaturas legislativas: en el Ejecutivo también pretenden acordar lugares dentro del gabinete porteño si ambas fuerzas terminan compitiendo bajo una misma coalición.

En ese marco, sigue vigente la posibilidad de impulsar a Pilar Ramírez como compañera de fórmula de Jorge Macri. La legisladora porteña es una dirigente de confianza de Karina Milei y forma parte de los nombres que la conducción libertaria evalúa para garantizar representación propia dentro de un eventual acuerdo por la Jefatura de Gobierno.

La negociación incluye además la integración de las listas nacionales en la Ciudad. Entre las alternativas que circulan aparece la de concederle a Mauricio Macri capacidad de decisión sobre el primer candidato a senador del espacio a cambio de una distribución más amplia de lugares para La Libertad Avanza y de un entendimiento político que exceda el distrito.

En la provincia de Buenos Aires, la Casa Rosada trabaja bajo una lógica similar. Diego Santilli aparece como uno de los principales nombres para disputar la gobernación, y en el oficialismo ya proyectan una negociación sobre la composición de un eventual gobierno bonaerense si la alianza consigue desplazar al peronismo.

Ese punto genera, sin embargo, resistencias dentro de algunos sectores libertarios. En distintos despachos advierten sobre los riesgos de integrar gobiernos con aliados sin controlar completamente la administración. Temen asumir costos políticos por decisiones ajenas y quedar asociados a gestiones en las que La Libertad Avanza no tenga la conducción exclusiva.

Por ahora, no obstante, se impone dentro de la conducción partidaria la estrategia de reclamar la mayor cantidad posible de espacios de poder. La lógica de Karina Milei apunta a que cualquier concesión electoral a un gobernador o dirigente aliado tenga una contraprestación en las listas, en la administración o en el respaldo político al Gobierno nacional.

La secretaria general de la Presidencia centraliza las negociaciones y delega buena parte de la operatoria en Eduardo “Lule” Menem. En Balcarce 50 destacan que el subsecretario mantiene conversaciones directas con gobernadores y referentes nacionales y que funciona como uno de los principales interlocutores para ordenar los acuerdos distrito por distrito.

Ese esquema quedó expuesto este jueves en la reunión que mantuvieron en la Casa Rosada Diego Santilli, Lule y Martín Menem con Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. Formalmente, el encuentro estuvo centrado en reconstruir la relación política y coordinar la agenda parlamentaria. Ambas fuerzas acordaron además mantener reuniones cada 15 días.

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