Los sondeos vaticinan un resultado reñido. Un eventual balotaje se realizaría el 25 de octubre.
A una semana de una de las elecciones más polarizadas en la historia de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, técnicamente empatados en los sondeos, luchan por el llamado “voto útil” para intentar definir la Presidencia sin necesidad de un balotaje.
La disputa por los votos de los candidatos minoritarios para convencerlos de la necesidad de definir la elección el próximo domingo en la primera vuelta quedó en evidencia en los últimos actos, mensajes y discursos tanto del presidente de izquierda como del senador ultraderechista.
El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) viene defendiendo la necesidad de que la derecha se una desde la primera vuelta para evitar el balotaje, mientras que el líder del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) alega que necesita el apoyo del electorado que rechaza su Gobierno para derrotar al “fascismo” sin correr riesgos.