La serie de datos oficiales mostró un nuevo aumento en la morosidad. Las líneas que financian al consumo de los individuos son las más afectadas.
Los problemas de las familias para hacer frente a los créditos que sacaron en los últimos dos años se profundizan. Mes a mes, los datos oficiales muestran un deterioro en los indicadores de morosidad del sistema bancario. La situación se replica en otros proveedores de crédito.
Según los últimos datos, correspondientes a febrero, la morosidad que enfrentan los bancos en todas las líneas subió 0,3 puntos en el mes y llegó a 6,7% de la cartera total de préstamos, que incluye todas las líneas a todo tipo de clientes. Es el máximo desde el inicio de los datos.
Los créditos a familias presentan los peores números. En febrero la mora llegó a 11,2% del total financiado a ese segmento en los bancos. Se trata de un incremento de 0,6 puntos en el mes y de 8,3 puntos en comparación con el mismo mes de 2025.
Las líneas más afectadas son las que financian el consumo, que llevan varios meses por encima de 10%.
En el caso de los préstamos personales, la morosidad alcanzó 13,8% del total en febrero. Así, subió 0,6 puntos con respecto a enero y 10,1 puntos en relación con el mismo período del año previo.
Para las tarjetas de crédito, en tanto, el ratio de irregularidad llegó a 11,6% del total en febrero. En el mes sumó 0,6 puntos porcentuales y en la comparación interanual escaló 9,2 puntos.
El resto de las alternativas de crédito destinadas a familias también mostró un deterioro en el comportamiento de pago, aunque los ratios de morosidad se mantienen por debajo de las dos cifras.