El bebé, hijo de padres rusos, cayó 30 metros al soltarse de la mochila durante una excursión en el Cerro Ventana.
El hecho fue el domingo en uno de los senderos del cerro, un circuito que presenta dificultad técnica y riesgo aunque a simple vista parezca accesible. Tras la caída, el nene fue asistido de inmediato y luego trasladado a un hospital de la zona.
Según informaron los médicos, el pequeño sufrió golpes y escoriaciones. De todos modos, permanece internado en observación y su estado general es bueno.
El jefe de operaciones de Protección Civil, Jesús Vargas, explicó que el bebé rodó por la ladera dentro de la mochila. Ese detalle, indicó, ayudó a amortiguar el impacto y evitó consecuencias más graves.
Después del accidente, los padres llevaron al nene hasta el inicio del sendero. Allí aguardaron la llegada de los equipos de emergencia.
El director del hospital, Víctor Parodi, confirmó que el chico sufrió un traumatismo facial con contusiones y lesiones compatibles con la caída. A la vez, remarcó que se encuentra fuera de peligro.
Vargas también advirtió que parte del recorrido atraviesa terrenos privados y sin señalización adecuada. Esa situación, sostuvo, aumenta el peligro para quienes transitan la zona.
La Justicia intervino de oficio para determinar cómo se produjo el hecho. En ese marco, secuestró la mochila en la que iba el bebé.