El 24 de junio el litoral marítimo fue devastado por dos sismos de 7,2 y 7,5 grados que causaron más de 5000 muertos.
Hace exactamente un mes, a las 18:04 locales del 24 de junio, Venezuela tembló. Un terremoto de 7,2 grados en la escala de Ritcher provocó una enorme devastación en la zona más densamente poblada del país.
Pero lo peor estaba por venir. Un minuto después, un segundo terremoto más potente aún, de 7,5 grados, sacudió Caracas y varias ciudades y poblados del litoral marítimo en el estado de La Guaira, vecino a la capital.
Fue una de las tragedias más duras que vivió el país y de la que tardará mucho tiempo en recuperarse.
El balance es trágico: más de 5000 muertos, una cantidad no precisada de desaparecidos, decenas o cientos de cuerpos aún atrapados entre los escombros y un pueblo en shock.
Hoy la ciudad de La Guaira, un tradicional balneario a poco menos de una hora de Caracas, es una zona de guerra.
Las autoridades se vieron desbordadas por la magnitud de la tragedia y solo la llegada de una masiva ayuda internacional permitió desplegar los recursos necesarios para prestar asistencia a las decenas de miles de víctimas.
El balance del doble terremoto que devastó La Guaira
Las cifras oficiales estremecen. El último reporte oficial del 18 de julio habla de:
- 5119 muertos
- 16.740 heridos
- 6462 personas rescatadas
- 128.324 familias atendidas
- 107 campamentos transitorios
- 21.470 personas viviendo en campamentos transitorios
- 17.907 personas sin vivienda
- 856 edificios afectados
- 190 edificios colapsados
- 10.063 toneladas de alimentos distribuidos
- 38.292 pacientes atendidos
- 2278 rescatistas internacionales
- 30.989 efectivos desplegados
- 31.745 voluntarios
- 32.854.150 litros de agua distribuida
- 1350 réplicas
Pero hay una gran incógnita: ¿cuántas personas están aún desaparecidas? La ONU llegó a estimar que el número podría alcanzar a unas 50.000 personas.
El impacto económico de la tragedia
Más allá del golpe social y humanitario de esta tragedia, el doble terremoto impactó de una manera brutal en la frágil economía venezolana.
Los costos económicos son enormes.
El economista Hermes Pérez, profesor de la Universidad Metropolitana de Caracas, indicó que los cálculos de especialistas oscilan entre 6500 a 30.000 millones de dólares.