Una nueva falla en el sistema de transporte eléctrico operado por Transnoa dejó sin servicio a distintas localidades de los departamentos Orán y San Martín.
El corte se originó por el desenganche de una línea en el tramo San Pedro-Libertador General San Martín, en Jujuy, y se extendió durante 28 minutos.
Si bien en esta oportunidad la interrupción fue breve, el episodio volvió a poner bajo la lupa a la empresa transportista por una serie de antecedentes que marcaron los últimos meses. Entre ellos, el apagón registrado en septiembre de 2025 que afectó durante varios días a vecinos de La Unión y Rivadavia Banda Sur. En aquella ocasión, cerca de 2.000 personas debieron ser abastecidas mediante generación de emergencia luego de la salida de servicio de un transformador de alta tensión en la estación transformadora La Estrella, en Pichanal.
El cuestionamiento no solo apunta a la calidad del servicio, sino también al volumen de recursos que percibe la empresa. Más del 5% de las facturas que pagan los usuarios salteños corresponde al transporte de energía eléctrica, un concepto que representa miles de millones de pesos al año y que, según distintos sectores, no se traduce en inversiones suficientes para garantizar la confiabilidad del sistema.
En ese contexto, el entonces Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), previo a su fusión con el Enargas, aprobó a través de la Resolución 28 una nueva estructura societaria vinculada a Transnoa y Transnea, mediante operaciones de compraventa de acciones que impactan de forma directa e indirecta en ambas compañías.
Actualmente, el servicio de transporte eléctrico bajo la órbita del nuevo Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) recauda en Salta alrededor de $28.000 millones anuales. De ese total, unos $17.000 millones corresponden a Transnoa por la operación y mantenimiento de líneas de alta tensión de 132 kV, mientras que otros $11.000 millones son destinados a Transener, responsable de la red de extra alta tensión de 500 kV.
Los ingresos de Transnoa no se limitan a Salta. La empresa también opera en Tucumán, Santiago del Estero, Jujuy, Catamarca y La Rioja, por lo que su nivel de recaudación regional es considerablemente mayor.
Los reiterados cortes registrados en la provincia motivaron al Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta (Enresp) a presentar siete denuncias administrativas ante el organismo nacional de control desde octubre de 2025. Una de esas actuaciones fue impulsada de manera conjunta con organismos de Jujuy y Tucumán, luego de los apagones que afectaron a cerca de un millón de usuarios en las tres provincias.
En las denuncias, el organismo provincial acusó a la transportista de mantener una «indisponibilidad maliciosa» de los recursos logísticos necesarios para operar y mantener la infraestructura a su cargo. Además, en octubre del año pasado, presentó una denuncia penal en la Justicia Federal de Salta contra integrantes del directorio de Transnoa por presuntos delitos de fraude, malversación de fondos y enriquecimiento ilícito.
Frente a este escenario, el gobernador Gustavo Sáenz reclamó al Gobierno nacional la aplicación de sanciones y auditorías, cuestionando la falta de controles efectivos sobre la empresa.
Las presentaciones realizadas por el organismo provincial derivaron en inspecciones y requerimientos por parte de las autoridades nacionales. En febrero, durante una reunión con el mandatario salteño, directivos de Transnoa anunciaron un plan de inversiones por 7 millones de dólares destinado a fortalecer la red eléctrica regional.
Entre las obras comprometidas se encuentran la instalación de redes de fibra óptica de respaldo, el reemplazo de aisladores y la incorporación de infraestructura fotovoltaica para mejorar la estabilidad del sistema eléctrico del NOA.
Asimismo, la empresa informó que prevé implementar un sistema de telecomando remoto que permita detectar y aislar fallas a distancia, reduciendo la dependencia del traslado de cuadrillas para cada contingencia.
Sin embargo, desde el Enresp sostienen que uno de los principales problemas continúa siendo la limitada estructura operativa de la compañía. Según el organismo, Transnoa cuenta con apenas 384 trabajadores para atender más de 6.000 kilómetros de líneas de alta tensión distribuidas en seis provincias, además de presentar deficiencias en materia de vehículos, grúas y equipamiento de respaldo en zonas críticas de la región.