El delantero sufrió una molestia en el tobillo y no estará en el amistoso ante Honduras.
Julián Álvarez, una de las piezas clave de la Selección argentina, sintió una molestia en el tobillo tras los primeros entrenamientos intensos en Kansas y el cuerpo técnico decidió bajarle la carga para evitar riesgos.
El lunes, Julián se sumó al grupo junto a Cuti Romero y Nico González y completó la primera sesión sin inconvenientes. Sin embargo, después de ese entrenamiento exigente, el delantero manifestó una pequeña molestia en el tobillo. A pesar de eso, el martes volvió a entrenarse con intensidad, pero la incomodidad persistió.
El cuerpo médico le realizó estudios que arrojaron resultados satisfactorios: no se detectó ninguna lesión. Sin embargo, se tomó una decisión preventiva: después de dos prácticas fuertes, Julián bajó la intensidad de su trabajo. Por eso, no salió al campo con el resto del plantel y realizó tareas regenerativas.
Para acelerar la recuperación y dejar atrás la molestia, Julián Álvarez será sometido a un tratamiento de plasma rico en plaquetas, una técnica que busca regenerar la zona afectada y evitar complicaciones.
Si bien podría entrenarse a la par de sus compañeros, tanto el jugador como el cuerpo técnico consideran que no es momento de arriesgar. El objetivo es que llegue en plenitud física al debut oficial.