Una nueva investigación revela que unos pocos minutos de actividad diaria que no tiene que ver específicamente con ir al gimnasio podría también reducir el riesgo de tener un derrame cerebral.
Varias investigaciones descubrieron que tan hacer solo 30 minutos de ejercicio diario pueden reducir el riesgo de ataque cardíaco, a la vez que otras hallaron que permanecer sentados durante mucho tiempo daña la salud del corazón, incluso, si se hace ejercicio con regularidad.
Ahora, un nuevo estudio encontró que la actividad física incidental como limpiar la casa o hacer jardinería puede reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, lo que nos da una buena razón para mantenernos al día con nuestras tareas pendientes.
La investigación fue realizada por los cardiólogos de diferentes centros médicos estadounidenses y uno de ellos, el Dr. Srihari Naidu, cardiólogo y profesor de medicina en el New York Medical College, explicó que la actividad física incidental (AFI) es la actividad general que realizamos a diario como parte de nuestra rutina habitual: en casa, en el trabajo o simplemente haciendo compras o trámites.
La AFI es diferente del ejercicio recreativo o del entrenamiento físico y los expertos las clasifican en tres tipos: ligera, moderada y vigorosa. El Dr. Naidu compara la vigorosa con el senderismo, la moderada con caminar y la ligera con cualquier actividad menos intensa que caminar. Otros ejemplos de AFI son las tareas de limpieza que pueden provocar sudoración, como subir y bajar escaleras o cortar el césped, añade el Dr. Craig Basman, cardiólogo y director asociado del Programa de Cardiopatías Estructurales y Congénitas del Hackensack University Medical Center.
Los expertos descubrieron que un promedio de 4,6 minutos de actividad física intensa al día o alrededor de 24 minutos de actividad física moderada, se asociaban con un riesgo de eventos cardiovasculares hasta un 38% y un 50% menor, respectivamente.
Extrapolando estas cifras, se puede afirmar que aproximadamente: un minuto de actividad física intensa, o entre tres y tres minutos y medio de actividad física moderada al día, podría reducir a la mitad el riesgo de sufrir un infarto o un derrame cerebral.