En la Argentina Week, el Gobernador cerró una agenda histórica con Eramet y Rio Tinto: más de USD 3.000 millones en juego, miles de empleos y Salta al frente de la transición energética mundial.
En el marco de la agenda oficial de la Argentina Week en París, el gobernador Gustavo Sáenz selló dos negociaciones claves que posicionan a Salta en el centro de la escena minera global. El mandatario mantuvo primero un encuentro estratégico con Christel Bories, CEO global de la compañía francesa Eramet, para evaluar la marcha del proyecto Centenario-Ratones y su plan de expansión en la Puna salteña.
La firma, que ya genera más de 1.300 puestos de trabajo —575 directos y cerca de 800 indirectos— con fuerte impacto en Santa Rosa de los Pastos Grandes, confirmó al Gobernador su plan para avanzar en una primera ampliación de la planta. La inversión adicional será de USD 350 millones y permitirá sumar 11.000 toneladas anuales a las 24.000 que produce actualmente. De concretarse, la producción total escalará a 35.000 toneladas anuales, un salto del 46%.
Horas después, Sáenz se reunió con Jérôme Pécresse, director ejecutivo de Aluminio y Litio de Rio Tinto, y con Joey Kairala, Gerente Senior de Desarrollo de Negocios de la multinacional.Allí se analizó el avance del proyecto Rincón, que prevé una capacidad de 50.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería, con inicio del primer tren de producción en 2028. Se trata de la primera operación de litio a escala comercial de Rio Tinto en la provincia, con una inversión de USD 2.700 millones aprobada bajo el RIGI y que representa una de las mayores inversiones del país.
Durante el encuentro, Sáenz fue contundente: “Salta se ha consolidado como la plaza más atractiva de la región. Somos la provincia con el mayor número de minas habilitadas y estamos al frente de la transición energética global. Pero este crecimiento no es a cualquier precio: la licencia social es un eje irrenunciable”.El impacto laboral es histórico. Solo Rincón genera hoy 255 empleos directos y 2.400 indirectos, con un pico proyectado de más de 4.000 puestos entre abril y julio de 2027, y 600 empleos directos en fase operativa.“Para nosotros la minería es una herramienta concreta de desarrollo. Queremos que cada inversión se traduzca en empleo, proveedores locales e infraestructura para los salteños”, cerró Sáenz, destacando la seguridad jurídica y previsibilidad que ofrece Salta para inversiones de gran escala.