El valor para construir quiebra marcas históricas. Con la mano de obra como motor del ajuste, los desarrolladores afinan costos y buscan previsibilidad.
El costo directo de la edificación residencial registró un salto histórico al quebrar por primera vez la barrera de los $2.250.000 por metro cuadrado, cifra que equivale a un piso de u$s1.500 el m2 en valores de obra pura. Al computar la incidencia del suelo, las tasas de tramitación, el equipamiento general y los honorarios profesionales, los proyectos en pozo alcanzan precios finales entre u$s2.900 y u$s3.200 por m2 en los corredores urbanos más cotizados de la región.
Esta escalada nominal en pesos, combinada con la relativa estabilidad del tipo de cambio y un proceso de desinflación general, aceleró un fuerte encarecimiento de la actividad medido en moneda dura. La brecha creciente de precios frente al mercado del usado abre un abanico de interrogantes sobre la evolución de las inversiones, la viabilidad de nuevos lanzamientos y la sostenibilidad de la rentabilidad privada
En la medición interanual, según la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (Apymeco), el costo de edificación refleja una suba del 25,69%, mientras el índice de precios al consumidor trepa al 33,5%.
El último movimiento en la estructura de costos respondió al reajuste de las escalas salariales. respondió al reajuste de las escalas salariales. La mano de obra anotó un incremento del 7,65% en un solo mes para compensar desfasajes previos. Sin embargo, el comportamiento acumulado de la edificación muestra una dinámica de desaceleración respecto a los índices generales de la economía. La variación anual del costo suma un 13,05% frente a una inflación del 16,8%.