El Servicio Penitenciario de Salta inició una investigación interna para determinar si se incumplieron protocolos o si existieron responsabilidades en la muerte del hombre condenado a prisión perpetua.
El Servicio Penitenciario de Salta abrió una investigación interna para determinar si se incumplieron protocolos o si, de alguna manera, se facilitó que José “Jota” Figueroa, condenado a prisión perpetua, pudiera quitarse la vida dentro de la Unidad Carcelaria N°1 de Villa Las Rosas.
La medida fue confirmada por el secretario de Justicia de la Provincia, Javier Mónico, durante una entrevista. Según explicó, el objetivo es establecer si existieron eventuales responsabilidades por parte del personal penitenciario.
Además de la investigación que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal, el Servicio Penitenciario dispuso su propio procedimiento administrativo. “Se investigará si se facilitó de alguna manera que esto se materializara”, señaló Mónico.
La Fiscalía intervino inmediatamente después de conocido el fallecimiento y, de acuerdo con el protocolo vigente, inició la investigación bajo la hipótesis de un homicidio doloso.
En ese marco, se realizaron distintas medidas probatorias. Entre ellas, se tomaron declaraciones a compañeros de celda y al personal encargado de la seguridad del pabellón. También fueron secuestrados registros de las cámaras de seguridad, libros de actas y documentación correspondiente al interno.
Las últimas horas de Figueroa
Figueroa se encontraba alojado en el pabellón F, junto a otros 37 internos. El lunes, alrededor de las 18, se realizó el conteo habitual y, según el informe recibido por la Secretaría de Justicia, el interno se encontraba con vida.
Minutos después, uno de sus compañeros alertó al personal penitenciario sobre la situación. Los agentes y un enfermero intentaron reanimarlo y posteriormente fue trasladado al Hospital San Bernardo, donde se confirmó su fallecimiento.
Recibía asistencia psicológica
Mónico también indicó que Figueroa recibía asistencia psicológica de profesionales contratados por su familia. Las últimas entrevistas se habían realizado los días 5, 12 y 19 de agosto.
A su vez, el interno era asistido por profesionales de la División Correccional del Servicio Penitenciario. Según los informes oficiales, no registraba antecedentes de intentos previos de quitarse la vida durante el tiempo que permaneció bajo supervisión penitenciaria.
Ahora, las investigaciones deberán determinar qué ocurrió en los minutos previos a su muerte y si se cumplieron todos los protocolos de seguridad y vigilancia correspondientes.