Tras una prolongada racha negativa, el uso de tarjetas volvió a crecer en junio, impulsado por promociones bancarias y un mayor acceso al financiamiento.
Luego de tarjetas crédito , el financiamiento con tarjetas de crédito volvió a mostrar signos de recuperación. Durante junio, el stock de préstamos con plástico registró una suba en términos reales, revirtiendo la tendencia negativa que había predominado desde comienzos del año.
El cambio de escenario coincide con un contexto de desaceleración de la inflación, una reducción gradual de las tasas de interés y una mayor agresividad de los bancos para captar consumo mediante promociones, cuotas y programas de financiación.
Los analistas señalan que la mejora no implica todavía una recuperación consolidada del consumo, pero sí representa una señal de estabilización luego de varios meses en los que las familias redujeron el uso del crédito como consecuencia del ajuste del poder adquisitivo y del encarecimiento del financiamiento.
En paralelo, las entidades financieras intensificaron las campañas comerciales con reintegros, descuentos y planes de cuotas sin interés en distintos rubros, una estrategia que contribuyó a impulsar nuevamente el uso de las tarjetas.