El avance de las causas judiciales en los Estados Unidos y la Argentina sobre desmanejos financieros con el dinero de la AFA preocupa a uno de los políticos más poderosos del país.
De perfil bajo, silente pero férreo en el manejo hegemónico de las instituciones de su territorio, la provincia de Santiago del Estero, el hoy senador nacional Gerardo Zamora (gobernó en alternancia con su esposa Claudia Abdala su distrito desde 2005 hasta 2025 y espera volver tras el fin del mandato de su delfín Elías Suárez) fue el promotor político y arquitecto financiero de uno de los dirigentes más complicados en los expedientes AFA: el tesorero de esa entidad, Pablo Toviggino. Nacido en Rosario, pero santiagueño por adopción, Toviggino creció como empresario y dirigente del fútbol gracias a Zamora.
Él devolvió los favores con astucia y eficacia hasta que todo se desmoronó: llegó a la cúspide de la AFA y transformó a la Santiago del Estero de su líder en una especie de vidriera del fútbol de elite para el mundo. Ahora, a ambos los acechan los fantasmas de las investigaciones judiciales y periodísticas.
Clarín accedió a documentación oficial que pretendió ocultarse, la cual indica cómo el equipo de fútbol que Toviggino usó como plataforma para posicionarse a nivel nacional no paró de recibir subsidios de su provincia firmados por Zamora. Son cifras millonarias que empezaron mucho antes de que Toviggino llegara a manejar las cuestionadas cuentas de la AFA. Entre otras decenas de ítems, se detectó que Santiago del Estero, siempre sumida en la pobreza que afecta al menos a la mitad de su población de modo estructural, giraba fondos estatales para sostener a Central Córdoba en variables básicas.
Al mismo tiempo, la gestión de Zamora contrató durante años a varias de las empresas del holding Toviggino cuando no contaba con el poderío financiero que ostenta hoy. Por poner un caso entre otra decena de la que hay documentación también oficial, la compañía de seguridad de los Toviggino, llamada BORI SA: sin competidores que le peleen el precio, la firma se alzó con contratos con el Estado santiagueño para custodiar edificios u organismos públicos como la Fiscalía de Estado e incluso hospitales.
El tesorero de la AFA creció así en su provincia, a nivel empresarial y en el ámbito futbolístico, hasta llegar a ser la mano derecha absoluta del presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia.
La AFA avaló la construcción del estadio de fútbol más moderno del país, llamado Estadio Único Madres de Ciudades, que se alza en la capital provincial como un templo griego ultramoderno y lujoso, rodeado de barrios carentes de todo.
La política y la Justicia empezaron ahora a pesquisar esos negocios, entre otros. Zamora está inquieto.
No es un dirigente acostumbrado a permitir que se conozca la transparencia de sus actos en los manejos del dinero estatal; más bien trabaja en la vetusta opacidad. Le cuesta cada vez más escapar de una fobia que comparte con Toviggino: las luces que se prenden con la alta exposición, incluso mundial, los fastidian y afectan. Para usar una metáfora exagerada, así como el amanecer le quitaba la energía a Drácula (el personaje de ficción que se movía cómodo solo en las sombras).