El juez Ariel Lijo autorizó la medida solicitada por el fiscal Gerardo Pollicita, que busca recuperar todas las comunicaciones entre Matías Tabar y el jefe de Gabinete.
En el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que investiga a Manuel Adorni, el juez federal Ariel Lijo ordenó el peritaje del teléfono celular de Matías Tabar, el contratista que realizó las refacciones en su casa del country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
La medida, solicitada por el fiscal Gerardo Pollicita, busca recuperar comunicaciones entre Tabar con el funcionario o su esposa, Bettina Angeletti.
La orden judicial se conoció este martes y fue encomendada a la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP). Tabar declaró como testigo en los tribunales de Comodoro Py y entregó documentación, fotos y videos de la obra.
Según su testimonio, las refacciones, que incluyeron remodelación de la entrada, garaje, galería, escaleras, pintura, colocación de pisos de porcelanato, revestimiento exterior, parrilla, pileta con cascada, cocina con mesadas, isla y desayunador, entre otras mejoras, se extendieron entre octubre de 2024 y julio de 2025. El presupuesto inicial rondaba los 94 mil dólares, pero el costo final ascendió a 245 mil dólares, pagados en efectivo y sin facturas ni recibos.
Tabar, socio del estudio Alta Arquitectura, sostuvo que el monto de la obra fue cancelado en su totalidad por Adorni. El pago se realizó en dos etapas: una primera entrega de 55 mil dólares durante 2024 y el saldo restante de 190 mil dólares a lo largo de 2025.
El contratista detalló que Adorni lo contactó por WhatsApp en agosto de 2024 para evaluar los trabajos en la casa del country.
Otro de los puntos que comentó fue que, mientras se desarrollaban las refacciones, Adorni alquiló otra vivienda dentro del mismo country. Ese gasto adicional, siempre según el testimonio, ascendió a 13 mil dólares durante el tiempo que duró la obra.