Una encuesta reveló algunos datos acerca de las relaciones de pareja, a la vez que las personas también opinaron de sentimientos y las apps de citas.
El deseo parece tener sus propias reglas cuando se trata de lo prohibido y para muchos argentinos, aquello que se mantiene fuera de la relación estable puede convertirse en un espacio para experimentar, romper con la rutina y animarse a cumplir fantasías relacionadas con lo sexual que difícilmente se concretarán en la pareja.
Un sitio de citas exclusivo para personas que buscan una aventura fuera de su relación, realizó una encuesta anónima entre sus usuarios argentinos para conocer cuánto influye la presencia de un amante a la hora de explorar nuevas experiencias sexuales.
¿Lo prohibido genera mayor deseo? ¿Nos sentimos más libres para experimentar con un amante? ¿La distancia de las responsabilidades y la rutina cotidiana permite dejar de lado ciertas inhibiciones? Estos fueron algunos de los interrogantes que impulsaron el análisis de Second Love que buscó indagar qué lugar ocupan las fantasías en la vida sexual de los argentinos y qué factores pueden llevarlos a animarse a hacerlas realidad.
Cómo fueron los resultados
Según se desprendió de la encuesta:
- El 78% de los usuarios aseguró que se animó a cumplir sus fantasías sexuales con su amante.
- El 76% confesó que el amante ha tenido más herramientas para seducir y dar placer que su pareja estable.
- El 66% considera que tener una pareja estable limita la posibilidad de cumplir sus fantasías sexuales.
- El 80% revela que no se involucra sentimentalmente con su amante o sus amantes.
- El 92% prefiere tener una aventura con una persona desconocida, que no pertenezca a su círculo íntimo.
Ante la pregunta de por qué creen que se animan a cumplir sus fantasías sexuales con sus amantes y no con sus parejas, las principales respuestas fueron, en primer lugar, el exceso de monotonía en la rutina diaria; en segundo lugar, que su pareja no accede a determinadas fantasías; y, en tercer lugar, que lo prohibido genera más adrenalina.
La posibilidad de vivir una experiencia por fuera de la dinámica cotidiana de una pareja estable aparece así como un factor que favorece la exploración y la osadía. Para los usuarios consultados, el componente de novedad, secreto y adrenalina puede contribuir a que se animen a experimentar aquello que quizás no se permite dentro de una relación estable.