Gabriel Andrijciw vive desde el 2000 en Madrid y este fin de semana hizo su debut en una carrera de Fórmula 1.
Franco Colapinto terminó séptimo en el Gran Premio de España de la Fórmula 1. Fue un fin de semana memorable para el piloto, que terminó la carrera flameando una bandera argentina que le entregó un comisario que estaba al costado de la pista.
El protagonista involuntario de la jornada fue Gabriel Andrijciw, un argentino que vive en España desde el año 2000 y que este fin de semana debutó como comisario en la F1.
“No esperaba que agarrara la bandera, con que me levantara la manito, me conformaba”, dijo, sonriente, Gabriel en diálogo con la prensa.
Y recalcó: “No fue algo preparado, siempre llevo la bandera. También antes cuando era voluntario en el antiguo circuito de Fórmula 1 de Madrid. Siempre la llevo por si hay algún piloto argentino, para darle un detalle, un homenaje, un apoyo”.
“Para mi debut, no puedo pedir más”, sostuvo Gabriel, emocionado. El argentino llegó a hacer su trabajo como voluntario, sin recibir dinero a cambio. Lo hizo por su fanatismo por el automovilismo y porque “es la mejor entrada que se puede conseguir a un circuito”.
Para Gabriel, que describió lo que le pasó como “una locura”, su gesto tiene un significado muy especial: “Solo quería darle una muestra de cariño. Mostrarle que, aunque estemos lejos, siempre va a haber alguien que te va a dar un pequeño saludo. Me daba igual si quedaba primero o último”.
“Le dije a mi compañero que cuando Colapinto pasara, le iba a dar la bandera. Soy grande y estaba de naranja, así que pensé: ‘Algo le tiene que llamar la atención’”, bromeó.