Cristian Jerónimo recalcó la presencia en las calles de cara al próximo miércoles, día que se trata el proyecto de reforma laboral.
La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó su convocatoria a movilizar el próximo 11 de febrero contra la reforma laboral, día en que comenzará a tratarse en el Senado. En esa línea, interpeló a los gobiernos provinciales en relación con los votos que pueden emitir sus senadores y llamó «a la reflexión» de los diversos mandatarios.
“La marcha del 11 tiene como objetivo mostrar el repudio y el rechazo a este proyecto de reforma laboral”, afirmó uno de los dirigentes Cristian Jerónimo en declaraciones radiales. Para él, la propuesta “no moderniza nada” y generará “un impacto negativo en el mundo laboral”, afectando en particular a las pequeñas y medianas empresas.
Jerónimo también cuestionó la narrativa oficial sobre la necesidad de “actualizar” la legislación vigente al recordar que existen los convenios colectivos de trabajo como «una herramienta que funciona muy bien».
Durante la entrevista, el dirigente reclamó la falta de diálogo genuino con el Ejecutivo al esbozar que «nunca los convocaron» y criticó la función del Consejo de Mayo, al que calificó como “un espacio consultivo no vinculante”.