José María Guerrero, referente de jubilados del norte provincial, advirtió que los afiliados a PAMI atraviesan una situación crítica.
Los jubilados del norte salteño atraviesan una situación cada vez más crítica por las restricciones en la cobertura de medicamentos de PAMI y el peso de los servicios en sus ingresos. Así lo advirtió José María Guerrero, presidente del Centro de Jubilados de Hipólito Yrigoyen, en diálogo con la prensa.
Guerrero señaló que, si bien en Hipólito Yrigoyen los tres médicos de cabecera atendieron con normalidad pese al paro nacional, el conflicto con los profesionales refleja un problema más profundo en el sistema de atención a jubilados.
Según explicó, a los médicos de cabecera se les habría reducido más del 50% el valor de la cápita, que quedó en torno a los $2.100, mientras los profesionales reclaman llevarla a $4.200.
El dirigente advirtió que muchos afiliados ya no logran completar sus tratamientos. “Hoy el jubilado no está comprando todos los remedios”, sostuvo.
Guerrero remarcó que un medicamento puede costar entre $25.000 y $28.000, aun con descuento, lo que obliga a muchos adultos mayores a elegir entre continuar un tratamiento, comprar comida o pagar servicios.
“Hoy el jubilado está eligiendo entre seguir el tratamiento, comprar medicamentos esenciales, comer o pagar los servicios”, expresó.