La número uno del ranking, Aryna Sabalenka, advirtió que los jugadores podrían no presentarse en el Grand Slam francés si no mejora la distribución de ingresos.
El circuito internacional de tenis atraviesa un momento de fuerte tensión a pocas semanas de uno de sus torneos más importantes. La figura de Aryna Sabalenka, actual número uno del mundo, encendió la polémica al plantear la posibilidad de un boicot al Abierto de Francia, en medio de un conflicto por el dinero que reciben los jugadores.
Según explicó la tenista, el reparto actual deja a los protagonistas con menos del 15% de los ingresos totales del torneo, una cifra que consideran insuficiente en comparación con otros eventos del circuito. El reclamo apunta a elevar ese porcentaje al 22%, en línea con torneos combinados de ATP y WTA.
Las declaraciones de Sabalenka no fueron aisladas. La estadounidense Coco Gauff respaldó la postura y dejó abierta la posibilidad de una medida conjunta. “Podría pasar si todos estamos unidos”, señaló, remarcando que el objetivo es mejorar las condiciones para todo el circuito, especialmente para los jugadores ubicados fuera de los primeros puestos del ranking.