La Unidad de Delitos Económicos Complejos presentó la acusación formal contra dos médicos por la presunta sustracción de equipamiento del Hospital Público Materno Infantil.
Se trata de Livio Jesús Ubal y Noemí Verónica Murúa, quienes están indicados como coautores del delito de peculado, previsto y reprimido por el artículo 261 del Código Penal.
Para la fiscal, los médicos, aprovechando su condición de médicos del servicio de Neonatología del Hospital Público Materno Infantil y el acceso que tenían al equipamiento médico estatal, los habrían sustraído.
Cuando los sacaron, los incorporaron al circuito operativo de una empresa privada de neonatología de la que ambos eran socios y obtenían un beneficio económico.
Por otro lado, se desestimó a otras dos personas que habían sido imputadas en la causa, al concluir que no participaron del hecho investigado.
La conducta investigada habría afectado no sólo el patrimonio de la administración pública, sino también su correcto funcionamiento, al involucrar equipamiento destinado al Hospital Público Materno Infantil, además de vulnerar los deberes de fidelidad, probidad y transparencia que deben observar los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones, aseguraron desde la fiscalía.