El nuevo oro de la era digital: el cobre ya supera los u$s14.000

El precio del metal rojizo llegó a trepar a más de 14.200 dólares de la mano del accionar de Estados Unidos y de los aranceles impuestos por Donald Trump.

En las últimas sesiones el cobre recuperó su fortaleza en la Bolsa de Metales de Londres (LME), con los futuros superando los 14.000 dólares por tonelada. Pero según los operadores londinenses un nuevo repunte podría ser inminente, impulsando los precios a niveles sin precedentes, mientras los “traders” calculan la escasez de suministro global frente a las sostenidas entradas del metal en el mercado estadounidense, ante la esperada decisión arancelaria del presidente Trump.

Al respecto, el mercado esperaba que el Departamento de Comercio de EEUU presentara su recomendación arancelaria antes de fines de junio pasado, sin embargo, todavía no se anunció nada. Se especula que, bajo argumentos de seguridad nacional -conforme al artículo 232-, se impondrían aranceles de importación de hasta el 50% a los productos semielaborados y derivados del cobre. El objetivo apuntaría a proteger la industria manufacturera estadounidense y reducir la dependencia externa y así abordar los riesgos de la cadena de suministro de importantes exportadores como Chile, Perú y Canadá.

Según informó la agencia Bloomberg, el mes pasado ingresaron a los puertos estadounidenses más de 200.000 toneladas de cobre, se trata de la mayor entrada mensual registrada desde que se tienen datos (2014). Vale señalar que los altos precios en EEUU han mantenido la rentabilidad del comercio exterior. Pero como resultado de todo esto, se ha producido una acumulación masiva de existencias en almacenes y puertos estadounidenses, mientras que los suministros en el resto del mundo están disminuyendo.

De acuerdo con datos de la LME (London Metal Exchange) los inventarios del mercado londinense cayeron a su nivel más bajo en cinco meses, mientras que una creciente situación de mercado invertido (“backwardation”) -cuando los precios spot superan a los futuros largos- refleja una mayor presión sobre la oferta a corto plazo. El cobre en la LME había cerrado con una suba del 1,4% a más de 14.067 dólares la tonelada, mientras que los futuros de Comex subieron hasta un 2,3%, acercándose al máximo histórico de mayo. Pero el ajuste también se observa en la curva a plazo de la LME: los contratos a corto plazo cotizaron con una prima de 99,50 dólares por tonelada respecto a los futuros a tres meses, es un fuerte aumento respecto de los 30 dólares de la semana anterior, lo que representa el mayor “backwardation” desde enero. Para los “traders” esto sugiere presión sobre la oferta a corto plazo.

Ya en los últimos meses los principales analistas advertían más presión sobre los precios del cobre ante la fuerte demanda industrial en EEUU y una oferta aún limitada. Los reportes de los estrategas de los grandes bancos globales, Goldman Sachs, JPMorgan, y HSBC entre otros también señalando que el ciclo alcista del cobre se debía a: una escasez de oferta, una mayor inversión en redes eléctricas, la demanda de centros de datos para Inteligencia Artificial (IA) y una electrificación industrial más amplia.

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