Un jugador de Inglaterra se negó a saludar a un rival procesado por abuso sexual.
Inglaterra empató con Ghana en el segundo partido del Grupo K del Mundial 2026. Antes de que comenzara el partido, se dio una situación muy polémica y que no pasó desapercibida entre los espectadores en el estadio: el defensor inglés Djed Spence se negó a saludar a Thomas Partey, procesado por agresión sexual en Reino Unido.
El mediocampista ghanés enfrenta ocho cargos por abuso sexual y violación en Inglaterra y despertó mucha indignación entre los fanáticos. Incluso, no pudo jugar el primer partido con su selección, ya que Canadá le negó el ingreso al país.
En la previa a este partido, debido al gran repudio generado, desde la Federación Inglesa afirmaron que los futbolistas podían elegir si saludar o no al exjugador del Arsenal. Por eso, durante el novedoso procolo FIFA antes de los encuentros, Spence no le dio la mano a Partey, que se quedó mirándolo descolocado.
El recorte no pasó desapercibido y el jugador del Tottenham fue respaldado en su decisión. Más allá de esta situación judicial, Partey fue titular en su selección y se mantiene como una de las grandes figuras dentro del terreno de juego.