En medio del fervor del Milagro que moviliza a toda la provincia, las historias de fe y solidaridad vuelven a latir con fuerza en los caminos.
A sus 78 años, el querido comerciante salteño Jorge David cumplió un nuevo capítulo de una tradición que ya es emblema: 26 años ininterrumpidos alimentando, hidratando y conteniendo a los peregrinos que marchan hacia la Catedral Basílica.
La ruta se llenó de emoción en Tilcara, Jujuy. Allí, don David esperó con un almuerzo reparador a las delegaciones de promesantes provenientes de Santa Victoria Oeste, ofreciéndoles un descanso cálido tras las duras y extensas jornadas de marcha por la altura puneña.
Esta conmovedora obra nació hace más de dos décadas a partir de una profunda promesa de fe por la salud de su sobrino. Tras recibir la gracia solicitada, el comerciante inició un camino de asistencia solidaria que marcó un hito inolvidable en el año 2000 con la organización de la «Primera Noche del Peregrino», una cena masiva pensada para abrazar y agasajar a quienes llegan desde los rincones más alejados de la región.