El peronismo cordobés desplazó del Concejo Deliberante al abogado que había defendido a Claudio Barrelier.
La crisis política que se generó en Córdoba tras el femicidio de Agostina Vega sumó un nuevo capítulo. El peronismo local desplazó del Concejo Deliberante al abogado Ricardo Moreno, cuestionado por haber representado a Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen de la adolescente de 14 años.
La salida se produjo luego de que Moreno rechazara el pedido de renuncia que le había realizado el intendente de Córdoba, Daniel Passerini. Frente a esa negativa, el oficialismo avanzó con una maniobra legislativa para dejarlo sin banca antes de que prosperara un pedido de expulsión impulsado por la oposición.
La definición llegó a partir del regreso de Raúl La Cava al Concejo Deliberante. El dirigente había pedido licencia para asumir funciones dentro del Ejecutivo municipal, situación que había habilitado el ingreso de Moreno al cuerpo legislativo.
Ahora, La Cava comunicó oficialmente el final de esa licencia y anunció que retomará sus funciones legislativas a partir del jueves 4 de junio. Con ese movimiento político, Moreno quedó automáticamente afuera del recinto.
La situación del abogado se volvió insostenible tras conocerse su vínculo profesional con Barrelier. Moreno no solo había ejercido su defensa en una causa iniciada en 2025 por privación ilegítima de la libertad y violencia de género, sino que además es acusado de haber facilitado su ingreso laboral a la Municipalidad cordobesa.
La oposición ya preparaba un pedido formal para expulsarlo del Concejo Deliberante. El expediente iba a presentarse este jueves mediante una cuestión de privilegio y necesitaba el respaldo de dos tercios del cuerpo para avanzar de inmediato.
Uno de los dirigentes que impulsó públicamente esa iniciativa fue el diputado radical Rodrigo de Loredo, quien cargó con dureza contra Moreno y cuestionó su permanencia en el cargo.