La firma utilizó durante cuatro años un espacio estatal sin pagar alquiler y se retiró con dificultades económicas.
Mientras el restaurant “El Baqueano” anunciaba su retiro y se despedía de clientes y proveedores mediante un posteo en redes sociales, en Tribunales empezaban a moverse documentos que complicarían su salida del cerro San Bernardo, donde funcionó durante poco más de cuatro años.
Antes de que el multipremiado restaurant entregue las llaves del local al Estado provincial, UTHGRA —el gremio de los trabajadores gastronómicos y hoteleros— inició una demanda que roza los 24 millones de pesos por aportes y contribuciones que, según consta en el documento, permanecían impagos. Además, solicitó el embargo preventivo de bienes de la firma por el mismo monto reclamado.
Radicado ante el Juzgado Laboral de Primera Instancia de Tercera Nominación, el expediente señala que la suma fue construida a partir de tres inspecciones realizadas durante 2025 y de la documentación laboral y contable presentada por la propia empresa.
También remarcaron en su presentación que durante las inspecciones la empresa, cuyo nombre legal es Kitucho S.A.S., entregó formularios, recibos de sueldo, libros laborales, declaraciones juradas y boletas de depósito. Al cruzar esos documentos con el personal relevado en el local, UTHGRA afirmó haber detectado diferencias correspondientes a los períodos comprendidos entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025.
Intimada mediante dos cartas documento enviadas en noviembre de 2025, la firma debía cancelar los montos observados o acreditar los depósitos correspondientes. Según el gremio, no lo hizo y la deuda terminó consolidada en cuatro certificados por 23.811.903 pesos.
El mecanismo, según explica la demanda, funcionaba así: La empresa liquidaba los sueldos, calculaba cuánto debía destinar a la obra social y a los conceptos sindicales y luego tenía que depositar esos fondos ante UTHGRA y OSUTHGRA, la obra social. Según el gremio, al revisar la documentación presentada por la firma, detectó que esos pagos no se habían realizado.
El pedido de embargo todavía no fue resuelto. En su primera intervención, el juzgado se limitó a requerir el cumplimiento de formalidades antes de avanzar con la demanda.