El gigante asiático ordenó a las empresas cancelar contratos y suspender nuevos acuerdos.
China ordenó suspender las exportaciones de combustible ante la incertidumbre respecto a la importación de crudo desde Oriente Medio luego de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán que afectaron el transporte de petróleo a través del estrecho de Ormuz, una de las principales vías comerciales de crudo del mundo.
La decisión fue confirmada a la agencia Bloomberg por fuentes confidenciales y se comunicó durante un encuentro entre funcionarios de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) y representantes de las principales refinerías del país, quienes trasladaron a sus empresas las instrucciones de detener “de inmediato y temporalmente” las ventas al exterior de refinado de petróleo.
La orden impartida por el gobierno a las compañías incluye la cancelación de contratos ya firmados y la suspensión de nuevos acuerdos, aunque contempla también excepciones para combustibles de caldera, de aviación almacenados en aduanas y suministros destinados a Hong Kong y Macao.
La naviera estatal china Cosco comunicó la suspensión inmediata de nuevas cargas hacia y desde países del Golfo Pérsico. De acuerdo a cifras de la firma de análisis Kpler, el 57 % de las importaciones marítimas directas de crudo hacia China en 2025 llegaron desde la región en conflicto.