Octubre se tiñe de rosa y las campañas de concientización sobre el cáncer de mama se multiplican.
Pero hay una propuesta que se sale del molde: en lugar de cintas y carteles, pone a nadadores a remarla en las aguas abiertas del Río de la Plata.
Se trata de Travesía Rosa, una iniciativa que une la natación en aguas abiertas con la prevención. La lógica es tan simple como potente: el esfuerzo de los nadadores se convierte en mamografías para mujeres que no tienen acceso a este estudio.
“En Travesía Rosa el podio se gana con mamografías, no con el reloj”, resume Julieta O’Connor, fundadora y directora ejecutiva de la organización.
Según su creadora, el proyecto nació de una convicción: el deporte puede transformarse en una herramienta para cuidar vidas.
La séptima edición se largará el sábado 17 de octubre. Los nadadores partirán desde el Club Náutico San Isidro y, brazada a brazada, unirán la costa hasta el CUBA de Núñez: un recorrido de entre 10 y 11 kilómetros en aguas abiertas del Río de la Plata.
Lo recaudado se canaliza a través de la Fundación Potenciar Solidario y se destina a mamografías gratuitas para mujeres de bajos recursos. En las ediciones anteriores, la propuesta ya permitió financiar 2.820 estudios en distintas localidades del país.