La víctima sufrió una feroz agresión en el rostro. Por el ataque fue detenido su novio, Gastón Ramírez (26), quien ya fue alojado en la Unidad Carcelaria 2 de Metán.
Según lo trascendido, el ataque ocurrió sobre la calle Maipú al 500, donde aún se observan manchas de sangre de la víctima. Respecto a la estrategia de la defensa, el sospechoso podría declarar que estuvo con su pareja en el boliche ese sábado junto a otra joven, compañera de colegio de Cintia.
«Venían discutiendo bastante fuerte a la salida del boliche», detallaron las fuentes locales. Alrededor de las 4 de la madrugada, los tres se retiraron del local bailable en dirección al domicilio de la mujer. Fue sobre Maipú al 500 donde el agresor la atacó con un caño de cemento de 30 centímetros de largo, un elemento antiguo utilizado para conexiones cloacales.
La primera discusión entre Cintia y Gastón se habría desencadenado dentro del local nocturno debido a que ella invitó a su compañera. Antes del cierre del boliche —ubicado a unas 15 cuadras de la vivienda de la víctima—, los tres salieron juntos. Sin embargo, en el trayecto, la amiga solicitó que la fueran a buscar y se retiró, dejando a la pareja a solas.
El caso genera profunda conmoción en Metán por la extrema violencia del hecho. La víctima no convivía con el acusado, con quien mantenía una relación desde hacía ocho meses. Pasadas las 4, Ramírez se presentó en la comisaría confesando: «Me mandé una cagada». No constaban denuncias previas por violencia de género, y trascendió que el hijo de Cintia quedó al cuidado de su abuela paterna.