La demanda creciente y la demora en el ingreso de GNL por barco obligó a profundizar las restricciones del suministro a las industrias.
Con el ingreso de un nuevo frente frío, el sistema energético volvió a quedar bajo presión y el sector industrial alertó por los cortes de suministro de gas que afecta al menos a 120 fábricas del país.
El fuerte aumento del consumo residencial, sumado a cambios en el ingreso y comercialización del Gas Natural Licuado (GNL) importado por barco para reforzar la oferta local, obligó a profundizar las restricciones para las industrias.
La problemática volvió a instalarse con las bajas temperaturas que se registran por estos días. Si bien los empresarios industriales sostienen que los cortes no son una novedad y se repiten cada invierno, aseguran que la falta de previsibilidad dificulta la planificación de la producción y de los costos, además de exponer las limitaciones de la infraestructura para transportar el gas de Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo.
En las últimas semanas, se restringió el servicio a aquellas fábricas con contratos interrumpibles, lo que significa que pueden ser desconectadas del suministro de gas de forma temporal si hay una emergencia o si el sistema necesita priorizar el abastecimiento la demanda prioritaria.
Pero las limitaciones también llegaron a las empresas con contratos firmes, que debieron reducir al mínimo su consumo para asegurar el abastecimiento residencial.
De acuerdo con datos del Enargas, la demanda de gas se ubicó en 160,4 m3 totales, con un consumo de hogares en torno a 86,4 m3 y 27,2 m3 en el sector industrial.